Por el Mes de la Minería, conversamos con Graciela Castro Jeldrez, Ingeniera Civil Metalúrgica USM y fundadora de Hi Mining, sobre su trayectoria, los desafíos de innovar en la industria y el mensaje que le deja a las nuevas generaciones de sansanas y sansanos.
Graciela Castro Jeldrez egresó de Ingeniería Civil Metalúrgica de la Universidad Técnica Federico Santa María y construyó su carrera en CODELCO, donde lideró equipos y operaciones dentro de una de las compañías mineras más grandes del mundo. Hoy es fundadora de Hi Mining, una startup que busca acercar la minería a las personas a través de la innovación, la tecnología y la educación, formando parte activa de la conversación sobre el futuro del talento minero en Chile y la región.
En el marco del Mes de la Minería, Graciela nos recibió para hablar de su paso por la USM, el nacimiento de Hi Mining, los perfiles que la industria necesitará en los próximos años y el mensaje que le deja a quienes hoy sueñan con dejar huella en el sector.
La base técnica y el descubrimiento de una pasión
Para Graciela, el paso por la USM fue mucho más que la formación técnica que la preparó para sus primeros desafíos en CODELCO.
“La Universidad Técnica Federico Santa María me entregó una base técnica muy sólida en Ingeniería Civil Metalúrgica, que fue fundamental para iniciar mi carrera en CODELCO y enfrentar con seguridad los desafíos de una operación minera. Pero, más allá de los conocimientos técnicos, la universidad también me enseñó el valor del trabajo en equipo, la disciplina y el liderazgo.”
Fue justamente en los talleres y actividades extracurriculares donde encontró algo que la acompañaría el resto de su carrera: la pasión por enseñar. “Siempre me motivó la idea de que el conocimiento cobra más valor cuando se comparte”, cuenta. Esa convicción la llevó a formar personas en cada cargo que ocupó durante su etapa en CODELCO, guiada por una idea que hoy sigue repitiendo: “un buen líder no es quien más sabe, sino quien logra que su equipo crezca y alcance su máximo potencial”.
Con el tiempo, esa vocación por transmitir conocimiento se topó con un problema muy concreto de la industria —la dificultad para transferir de forma efectiva la experiencia acumulada, especialmente hacia los perfiles operativos y de mantenimiento— y de ahí nació Hi Mining.
Hi Mining: cuando la experiencia de terreno se encuentra con la tecnología
Hi Mining surgió de una observación simple pero urgente: gran parte del conocimiento técnico de la minería vive en la experiencia de las personas, y si no se transfiere a tiempo, se pierde.
“Nuestro propósito es que los expertos puedan compartir ese conocimiento de una forma cercana, atractiva y escalable, para llegar a las nuevas generaciones y, especialmente, a los perfiles operativos y de mantenimiento que hoy la minería necesita con urgencia.”
El desafío no es menor: solo en Chile se proyecta un déficit de más de 34.000 trabajadores para los próximos años, una tendencia que también se observa en Perú, Argentina, Canadá, Estados Unidos y Australia. Para Graciela, formar talento minero ya no puede hacerse de la manera tradicional.
Pero identifica un desafío que va más allá de la tecnología: “el verdadero desafío es conectar esa tecnología con el conocimiento de quienes realmente conocen la operación”. Su propia experiencia en planta y liderando equipos en turno le enseñó que las mejores soluciones nacen cuando quienes desarrollan tecnología trabajan codo a codo con quienes han vivido el problema en terreno.
Por eso, en Hi Mining valoran especialmente a los expertos de la industria —incluidos quienes ya se jubilaron— como un activo estratégico que debe preservarse, no solo para crear cursos, sino para inspirar nuevas soluciones. Su recomendación para quienes emprenden en minería es clara: construir equipos diversos, sumando a alguien que haya vivido la operación desde adentro. “La combinación entre la experiencia de terreno y las nuevas tecnologías es, a mi juicio, donde nace la verdadera innovación en minería”, afirma.
La minería del futuro: tecnología, datos y una habilidad que no se automatiza
¿Qué perfiles necesitará la minería de los próximos años? Según Graciela, la respuesta está en las cifras: el déficit de talento no es transversal, sino que se concentra en áreas ligadas a la automatización, el análisis de datos, la robótica, la mecatrónica y la transformación digital. Esto explica una aparente contradicción —desempleo en algunos perfiles profesionales y, al mismo tiempo, escasez de talento en otros— y plantea un desafío que es, sobre todo, de competencias.
“Ya no basta con ser un excelente ingeniero metalúrgico, de minas o geólogo. Hoy es fundamental complementar esa formación con herramientas de ciencia de datos, inteligencia artificial, automatización, optimización de procesos y análisis de información.”
Pero lo técnico, dice, no basta por sí solo. El liderazgo, la comunicación, la capacidad de adaptación y el aprendizaje continuo serán igual de decisivos. Y si tuviera que elegir una habilidad por sobre las demás, sería la creatividad:
“La tecnología seguirá automatizando muchas tareas, pero la capacidad de imaginar nuevas soluciones, conectar ideas que antes parecían independientes y resolver problemas desde una mirada distinta seguirá siendo profundamente humana.”
Para Graciela, esa creatividad se cultiva exponiéndose a experiencias distintas —actividades artísticas, musicales, extracurriculares— y colaborando con personas de otras disciplinas. El profesional más valioso del futuro, concluye, no será quien solo domine la tecnología ni quien solo conozca la operación, sino quien logre combinar ambos mundos.
Un mensaje a las mujeres y a las nuevas generaciones sansanas
Sobre el rol de las mujeres en la minería, Graciela es enfática: estamos viviendo un momento extraordinario para incorporarse y liderar la transformación de la industria. La automatización y la digitalización están reduciendo muchas de las barreras que históricamente existieron, generando condiciones más equitativas para desarrollar una carrera en el sector.
“La Minería 4.0 abre nuevas formas de trabajar. Hoy existen más oportunidades para desempeñarse en áreas relacionadas con análisis de datos, automatización, inteligencia artificial, innovación o desarrollo tecnológico, muchas de las cuales permiten modalidades híbridas o remotas.”
Ella misma es ejemplo de eso: más del 90% de su trabajo en Hi Mining lo realiza desde casa, lo que le ha permitido compatibilizar su emprendimiento con su vida familiar.
A los jóvenes sansanos y sansanas que sueñan con dejar huella en minería, les deja un consejo directo: no estudiar por estudiar, sino entender hacia dónde evoluciona la industria y desarrollar las competencias que marcarán la diferencia —tecnología, inteligencia artificial, análisis de datos, creatividad, liderazgo y comunicación—. Y los invita a mirar el emprendimiento como un camino real de impacto, ya que muchas de las soluciones que la minería necesita todavía no existen.
Su consejo final resume el espíritu de su propia trayectoria:
“Si van a innovar en minería, acérquense a quienes conocen la operación. Busquen un mentor, trabajen con personas que hayan estado en terreno, en el gemba, donde realmente ocurren los problemas. Las mejores innovaciones nacen cuando la energía, la creatividad y la tecnología de las nuevas generaciones se unen con la experiencia de quienes han vivido esos desafíos en primera persona.”
Graciela Castro Jeldrez es Ingeniera Civil Metalúrgica de la Universidad Técnica Federico Santa María y fundadora de Hi Mining, startup dedicada a acercar la minería a las personas a través de la innovación, la tecnología y la educación.