El exalumno se desempeña como desarrollador de LabVIEW en la empresa alemana ProNES.
Apasionado desde niño por la robótica, el Ingeniero Civil Electrónico de la Universidad Técnica Federico Santa María, Klaus Breuer, decidió continuar su vida profesional fuera de Chile. A mediados de 2017 partió rumbo a Alemania, en donde dos años más tarde empezaría a cursar un Master of Science in Computer Engineering en la Universidad de Heidelberg. Hoy se encuentra finalizando su trabajo de tesis, mientras que en paralelo se desempeña como desarrollador de LabVIEW en la firma ProNES, ubicada en la ciudad de Landau in der Pfalz en el estado de Rheinland-Pfalz.
En la entrevista cuenta su experiencia laboral en Alemania, sus orígenes y su paso como estudiante y profesional en la Universidad Técnica Federico Santa María.
¿Cómo nace tu interés por la robótica y por qué decidiste especializarte en dicha área en una universidad como lo es la Universidad de Heidelberg?
“De niño siempre me gustó la robótica y la electrónica. Creo que al igual que muchos que se motivan a estudiar ingeniería, las series animadas y las películas de ciencia ficción fueron un factor clave. Por otro lado, probablemente si cuento la famosa historia de un niño que de los cinco a los siete años jugaba con sus juguetes, y que de los siete a los 10 años los abrió para ver qué es lo que tenían dentro, más de alguno se sentirá representado.
Ingresé a esta Universidad en 2008, fui parte del plan común, y con ello tuve la opción de barajar varias carreras una vez ya en la Universidad. Luego de considerar varias opciones, finalmente tomé la elección por Ingeniería Civil Electrónica. Fue por primera vez en la USM que me di cuenta de que la robótica era un tema muy presente y no era algo tan caricaturesco como muchas veces se piensa.
Unos años más tarde cuando estaba considerando las opciones de Master, me pareció que era oportuno hacer la apuesta completa, y ya que estaba establecido en el extranjero, quise cursar un programa que fuera transgresor y que estuviera actualizado a los tiempos modernos. Al día de hoy,
hay nuevas corrientes tecnológicas (IoT, IIot, Big Data, I.A., Robó@ca, Electromovilidad, entre otras) todas con una gran campo laboral y alta tasa de empleabilidad. Finalmente opté por un Master of Science en la Universidad de Heidelberg, con especialización en Robótica, Háptica y Biomecánica. Fue aquí en donde me llevé dos grandes sorpresas, la primera, la robótica hoy está mucho más actualizada de lo que se cree. Ya no es sólo brazos robóticos y vehículos autónomos. Actualmente, existen nuevas corrientes como la biomecánica y los exoesqueletos que permiten -entre otras cosas- utilizar menos fuerza básica para trasladar objetos pesados en ambientes laborales o están presenten en el ámbito de la rehabilitación y ¡Aquello es una gran revolución! La segunda fue que, en la industria, incluso en países desarrollados, aún sigue siendo muy conservadora frente a este nuevo tiempo de tecnologías, aunque se están adaptando”.
Por otro lado, ¿cómo ha sido tu experiencia viviendo en el extranjero y sobre todo con el tema del idioma?
“Mi familia paterna es originalmente de Alemania, por lo tanto, siempre estuve ligado a su cultura y tradiciones. Aquello fue de gran ayuda una vez establecido aquí. Siempre lo cuento como una anécdota, pero mientras otros niños querían ir a Disney World, yo pedía que me llevaran a Alemania. Esto producto de los chocolates y lápices de colores que traía mi abuelo en cada uno de sus viajes.
A finales de 2016 tomé la decisión de empezar a hacer carrera en el extranjero. Había trabajado ya dos años y medio en Chile, y bajo el sentimiento de “es ahora o nunca” quise dar ese salto. Lo que yo hice y es algo que siempre aconsejo es a no verlo de manera tan categórica como un “es temporal o para siempre” porque uno nunca sabe qué puede ocurrir. Lo que en este punto me ayudó mucho fue ser estructurado. Realicé un plan en tres etapas: corto (visitar el país), mediano (estudios) y largo plazo (doctorado o trabajo). En cada etapa sondeaba el ánimo y cómo me estaba sintiendo. Al día de hoy llevo más de cinco años, se me traslaparon algunas etapas, pero me encuentro feliz realizando la tesis del Máster y me desempeño como desarrollador de Software en la empresa ProNES.
En relación al idioma, de niño conocía algunas palabras. En la época universitaria en Chile tomé las dos asignaturas de alemán que tenía la USM (principiante y elemental). Finalmente, una vez titulado realicé cursos intensivos de alemán, tanto en Chile (A1-A2) como en Alemania (B1-B2)”.
Volviendo a tu época en Chile y según lo señalado en tu CV te desempeñaste como profesional en nuestra Casa de Estudios, ¿cuáles fueron tus funciones y qué es lo que más rescatas de aquella experiencia laboral?
“Durante mi época universitaria realicé mi práctica industrial en el laboratorio de Control Automático del Departamento de Electrónica de la USM como programador de un software llamado “LabVIEW”, el cual prácticamente es un standard industrial y se utiliza para pruebas automatizadas y adquisición de datos. Adicionalmente, fui ayudante durante poco más de dos años en el laboratorio de Control Automático y en el de Control Industrial.
Por lo tanto, lo que más rescato de estas experiencias es que me mostraron la dirección hacia la cual quería hacer mi carrera laboral. Cabe destacar, que luego de este primer acercamiento a LabVIEW, realicé mi práctica profesional en NI (National Instruments), empresa creadora de este software. Una vez titulado, me quedé en dicha compañía en donde me desempeñé como Ingeniero de Aplicaciones de Campo, y posteriormente, como Ingeniero de Ventas de Campo. Al día de hoy en Alemania, sigo programando en LabVIEW, por lo cual puedo decir orgullosamente que llevo ya más de 10 años usando la plataforma”.
En una frase, ¿cómo definirías a un sansano titulado de tu carrera? ¿qué los hace distintos frente a otros colegas?
“La formación de los Ingenieros civiles electrónicos de la USM está por encima del debate entre una formación general o una especializada, y de cierta manera, entrega ambas. Hasta el día de hoy rescato mucho aquello y particularmente de mi carrera, con una malla muy flexible, con mención y submención.
Comparando con otras carreras en dónde las diferencias de mención eran entre tres a cinco asignaturas, en Ingeniería civil Electrónica la mención tenía siete asignaturas y la submención, cinco. Por lo que hacía sus estudiantes tuvieran formaciones muy distintas.
No obstante, el “core” – que son los primeros cuatro años- era el mismo, y no por escoger mención Telecomunicaciones, ese estudiante se iba a librar de tomar Sistemas Electromecánicos, o un estudiante que escogiera mención computadores, igualmente iba a tener que tomar la asignatura de Sistemas de Telecomunicaciones”.
Finalmente, ¿cuáles son tus proyectos a largo plazo? ¿Tienes pensado volver a nuestro país?
“Me gusta mucho la expresión estoy radicado en Alemania. Aquello, señala entre líneas que al igual que un artista, un futbolista o un empresario, por temas laborales uno se encuentra en donde está. Actualmente trabajo en un tipo de industria que no se encuentra en Chile como ingeniero desarrollador de software en una empresa que fabrica bancos de pruebas para baterías de autos eléctricos de gran tamaño (equipos que comprueban que un producto haya sido manufacturado correctamente).
Esta es una industria súper específica, y en lo personal me apasiona. De manera que de querer seguir haciendo esto, debo considerar seguir haciendo carrera en el exterior. De todas maneras, instancias como esta y el vínculo con mi Casa de Estudios me permiten hacer algo que me gusta mucho: contribuir a esta red global de Sansanos en el extranjero capaces de crear vínculos entre Chile y el resto del mundo para así motivar a quienes deseen hacer carrera en el exterior en industrias que no se suelen ver en Chile…por ahora”.