El exalumno de Ingeniería Civil Telemática de la Universidad Técnica Federico Santa María actualmente se desempeña en Qatar Airways, una de las aerolíneas más importantes del mundo, donde trabaja en sistemas y comunicaciones aeronáuticas de alta complejidad, llevando el sello sansano a una industria global y altamente especializada.
Desarrollar una carrera profesional en el extranjero es el sueño de muchos ingenieros e ingenieras. Para Francisco Díaz Contardo, exalumno de Ingeniería Civil Telemática de la Universidad Técnica Federico Santa María, ese desafío lo llevó hasta Catar, donde hoy forma parte de Qatar Airways, una de las aerolíneas líderes a nivel mundial. Su experiencia es parte de “Sansanos por el Mundo”, iniciativa que busca destacar a titulados USM que generan impacto desde distintos rincones del planeta.
Su motivación para dar el salto internacional nació de la búsqueda constante de nuevos desafíos tecnológicos y profesionales. Tras desarrollar una sólida carrera en Chile junto a LATAM Airlines, identificó que el siguiente paso para seguir creciendo estaba en la industria aeronáutica global. “Mi principal motivación fue el deseo de enfrentar desafíos tecnológicos a gran escala en una industria global, altamente especializada y en constante evolución, como lo es la aviación y las comunicaciones aeronáuticas”, comenta. La oportunidad llegó con Qatar Airways, permitiéndole integrarse a una operación internacional donde la innovación y la tecnología juegan un rol fundamental.
Francisco destaca que la formación recibida en la USM fue clave para enfrentar este proceso con confianza. “La exigencia académica y el enfoque analítico de la universidad no solo me entregaron las bases técnicas necesarias para competir al más alto nivel, sino que también me inculcaron una mentalidad de resolución de problemas complejos”. Añade que el sello sansano le permitió afrontar con seguridad los desafíos de una infraestructura tecnológica de alcance global: “Ese ‘sello sansano’ te da la seguridad y el respaldo conceptual de que, sin importar lo gigante que sea la infraestructura de una aerolínea global en el extranjero, tienes las herramientas y la rigurosidad para liderar y resolver”.
La adaptación a un entorno multicultural y altamente exigente fue uno de los principales retos de esta nueva etapa. Trabajar en una organización donde convergen profesionales de distintos continentes implicó desarrollar nuevas capacidades de comunicación y comprensión cultural. “Aprender a adaptar tu estilo de comunicación, no solo dominando el inglés técnico, sino entendiendo diferentes contextos culturales y dinámicas de trabajo, requiere mucha empatía y flexibilidad”. A ello se suma la necesidad de responder a estándares internacionales donde la precisión es fundamental, una experiencia que, según explica, logró abordar gracias a la resiliencia y disciplina adquiridas durante su formación universitaria y primeros años de carrera.
Al reflexionar sobre las herramientas que más han contribuido a su desarrollo profesional, Francisco identifica tres atributos fundamentales adquiridos en la USM: rigurosidad técnica, resiliencia y autonomía para aprender. “La formación de la USM te enseña a aprender a aprender. En una industria que cambia tan rápido tecnológicamente, la capacidad de absorber nuevos protocolos, arquitecturas de red o sistemas de manera autodidacta es lo que te permite destacar y liderar proyectos”. Estas competencias han sido determinantes para desenvolverse en un entorno donde la innovación y la actualización constante son parte del trabajo cotidiano.
Para los sansanos y sansanas que sueñan con desarrollar una carrera internacional, Francisco entrega un mensaje claro: confiar en la calidad de la formación recibida y atreverse a buscar oportunidades más allá de las fronteras. “No subestimen el valor de su título ni de sus capacidades. La preparación técnica que da la USM está a la par de las mejores universidades del mundo”. Asimismo, enfatiza la importancia de fortalecer habilidades blandas, dominar el inglés y mantener una actitud proactiva frente a las oportunidades. “Sean proactivos y pierdan el miedo a postular. El mundo es gigante y necesita ingenieros con nuestra formación”, concluye.