La principal fuente de financiamiento del preuniversitario son las donaciones.
Durante este 2023, los exalumnos de la Universidad Técnica Federico Santa María han sido un apoyo fundamental en la colaboración monetaria del Preuniversitario Solidario Santa María (Preusm), cuya misión es generar oportunidades de desarrollo que apunten a una mayor igualdad social a través de la educación, que se materializa preparando académicamente -en las dependencias del Campus Casa Central Valparaíso- a estudiantes meritorios y de escasos recursos para la rendición de las pruebas de acceso a la educación superior.
Dicha organización está formada por más de 50 voluntarios provenientes de distintas casas de estudios del país, ya sean estudiantes, egresados y titulados, que preocupados por la amplia brecha que separa distintos grupos de estudiantes en materia de educación, trabajan por construir un país con más oportunidades para atreverse a soñar.
El Preusm recibe cada año a más de 200 estudiantes, quienes participan de clases presenciales u online de las asignaturas como lenguaje, matemáticas, historia, física, química, biología e inglés. Además, se realizan ensayos, jornadas vocacionales, laboratorios, talleres complementarios y actividades extracurriculares.
Por este motivo, durante este año se ha recaudado una gran suma de dinero gracias a la constante colaboración de nuestros exalumnos, quienes son la principal fuente de financiamiento del preuniversitario, donde los estudiantes solo pagan una matrícula simbólica que no supera los 10 mil pesos.
Tal es el caso de Héctor Hidalgo, Ingeniero Civil Informático y Magíster en Ciencias de la Ingeniería Informática de la Universidad Técnica Federico Santa María, quien actualmente es Director General de Vinculación con el Medio y Sostenibilidad de la Universidad Andrés Bello: “Vengo de una familia de escasos recursos y tuve que cargar camiones para pagar un preuniversitario. Allí me di cuenta de la desigualdad que existe en nuestro país, ya que muchos de mis compañeros del preu eran chicos que tenían una mejor calidad de educación y estaban muy bien preparados académicamente para ingresar a la educación superior. Luego, recibí becas para poder estudiar en la USM y estoy muy agradecido por ello. Me ofrecí de voluntario para ser profesor del preu y posteriormente asumí como coordinador académico y luego general. Aquello me entregó herramientas de liderazgo, trabajo en equipo y proyectos; y gracias a esa experiencia me dedico a la vinculación con el medio. Hoy la única forma para ayudar -desde la distancia- es financiar el Preusm ¡Soy un eterno agradecido!, enfatizó el exalumno”.
Por otro lado, Pedro González, coordinador y gestor del proyecto Rotary Club de Llay Llay llamado Paul Harris, formó un presupuesto social hace 18 años con la finalidad de apoyar a los alumnos del Liceo Politécnico, hoy llamado Liceo Bicentenario: “Este proyecto comenzó con el PreUsach y hace cinco años se conformó una alianza de apadrinamiento con el Preusm. Nosotros colaboramos económicamente con parte de los recursos que obtenidos de empresas que nos apoyan y el PREUSM nos apoya a nuestro PreUniversitario con el material académico. Ambos tienen un carácter social y solidario, y en nuestro caso ha permitido que muchos jóvenes puedan tener una movilidad social y llegar a ser profesionales”, sostuvo.
Cabe destacar, que los recursos del preuniversitario se destinan principalmente a impresiones de material académico como guías y ensayos, artículos de librería para el desarrollo de las clases, artículos de tecnología que van en apoyo al quehacer docente y actividades extracurriculares.