Felipe Puga: “Lo mejor que te entrega la USM es su exigencia”

El Ingeniero Civil Químico de nuestra casa de estudios se encuentra realizando un Doctorado en la Universidad de Sevilla, España. 

Felipe Puga (web)Felipe Puga -37 años- se tituló el año 2011 de la carrera Ingeniería Civil Químico. Luego, realizó el Magíster en ciencias mención Química en la Universidad Técnica Federico Santa María. Hace dos años se fue rumbo a España a continuar sus estudios, y hoy realiza un doctorado en Ciencia Tecnología de Nuevos Materiales, gracias a la Beca Chile otorgada por ANID (antes CONICYT). 

En la entrevista nos narra su experiencia como investigador en el Instituto de Ciencias de Materiales ubicado en Sevilla, la vida de estudiante e investigador bajo esta pandemia, entre otras interesantes temáticas. 

 ¿En qué se diferencia profesionalmente un Ingeniero de la USM v/s un Ingeniero de la Universidad de Sevilla y qué aspectos/herramientas incorporarías a la educación chilena? 

En mi experiencia, a modo de forma de trabajo o capacidades, no existe una gran diferencia, el nivel de exigencia es similar al de la USM. Sin embargo, la Escuela de Ingeniería de la Universidad de Sevilla posee una mayor infraestructura, más equipamiento y una mayor inversión en investigación. Prácticamente cada profesor de la escuela tiene o pertenece a un grupo de investigación ya consolidado, y nunca les faltan alumnos o investigadores que trabajen en sus estudios.  

La otra diferencia es la oportunidad de conocer otras culturas, aparte de la española. Sevilla, al estar al sur de la península ibérica, lo convierte en un destino “más cercano” para los estudiantes del norte de África. En el instituto trabajé con un marroquí y he conocido a otros marroquíes, argelinos, tunecinos, chinos, cubanos y latinos”. 

 

En relación a la pandemia Covid-19, ¿cómo la Universidad de Sevilla ha podido continuar operando, qué mecanismos ha tenido que implementar para evitar contagios y cómo ha sido tu experiencia como funcionario? 

“Cuando nos fuimos a cuarentena total a mediados de marzo del 2020 estuve tres meses encerrado en la casa. Las clases fueron todas telemáticas, en mi caso no tuve acceso a los laboratorios del institutoEse tiempo lo aproveche para estudiar, finalizar una publicación y evaluar los siguientes trabajos en mi doctorado. Luego, a medida que fueron bajando los casos, las clases se realizaron de manera presencial y online (híbrida); y cuando comenzaron a subir los contagios, nuevamente se realizaron 100 por ciento telemático otra vez 

Respecto a la medidas que tomo la universidad, son similares a las de otros lugares: se redujo el aforo de las aulas a la mitad, todos deben usar mascarilla y hay dispensadores de alcohol gel por todos lados”.  

 

Una vez que finalice la pandemia, ¿cómo ves el futuro de la educación a nivel mundial? … quizás muchas de ellas se reinventarán a una versión completamente online o híbrida…. 

“Muchos profesores han logrado experimentar la educación telemática. Se han vuelto expertos en el tema, lo que es algo favorable de esta pandemia. Eso quiere decir que hay cosas que se pueden enseñar de manera remota, a pesar de se sienta que las clases presenciales son mejores. Sin embargo hay cosas que no se pueden enseñar así. En mi caso, me pueden enseñar como aforar un matrazcomo seleccionar un indicador y titular una solución, o como se usa un rotavapor, a través de un video, pero si todo eso no se lleva a la práctica no sirve mucho. En el caso de un químico, la práctica en el laboratorio y el saber usar sus herramientas es indispensable. Quizás se tomen muchas medidas de manera online, pero hay asignaturas que deben realizarse de manera presencial con el fin de poner en práctica lo aprendido”. 

 

Por otro lado, ¿cómo surgió la idea de desempeñarte profesionalmente fuera de Chile y cómo ha sido tu experiencia? ¿Se la recomiendas a los sansanos y por qué? 

Nunca me gustó la idea realizar mi doctorado en Chile porque siento lo que yo investigo no se ve tanto en nuestro país. Por supuesto, la simple idea de venir a otro país ya era atractiva. Además, mi profesor de tesis del Magíster falleció a dos días de realizar mi examen de grado. Eso forzó aún más mi idea de estudiar afuera, aunque la decisión ya estuviese tomada de mucho antes.  

Postulé a la Universidad de Sevilla porque mi tutor tiene mucha experiencia y prestigio en mi línea de investigación (aunque la universidad no se encuentra dentro de las mejores en el ranking OCDE de Química). 

Sevilla es una ciudad preciosa, no es gigante como Madrid o Barcelona, es excelente para recorrer en bicicleta, tiene edificios con más de mil años, y la plaza más impresionante que hasta ahora he visto, la Plaza España. Lo único malo es calor en verano, donde es posible llegar a los 42 grados. 

Siempre es bueno una nueva manera de ver las cosas y salir de tu zona de confort. Si bien estoy muy agradecido de los profesores que tuve en la USM, mi tutor tiene otra forma trabajar y analizar la investigación, eso me ayudó a crecer muchoAdemás, me ha ayudado a cambiar mi enfoque. Antes si un catalizador no funcionaba, simplemente se descartaba. Ahora me pregunto y estudio por qué no funciona, y eso me ayuda a avanzar más.  

Con todo esto, recomiendo al 100 por ciento a los sansanos estudiar acá. Además, me vine con mis dos hijos pequeños y mi señora (quién también ha podido realizar un máster en la Universidad de Sevilla), así que ¡si se puede!”. 

 

Finalmente, ¿qué méritos le atribuyes a tu educación superior en la USM y cómo te ha ayudado desempeñarte profesionalmente en el extranjero y en una universidad como lo es la Universidad de Sevilla? 

“Lo mejor que te entrega la USM es la exigencia que te coloca enfrente. No es distinta a la que existe en España. Al llegar, muchas de las cosas que se estaban realizando en mi grupo de investigación ya las manejaba y conocía.  

Mis profesores del magister en la USM fueron muy exigentes, me pedían comprender todo el desarrollo físico-químico detrás de cada técnica de análisis, incluso los cálculos matemáticos. Eso fue fundamental al llegar acá y me pude adaptar rápidamente a lo que exigía el grupo de investigación  

Por lo tanto, la exigencia que te pone la universidad no te tiene por qué asustar a postular a universidades europeas si provienes de la USM” .