Francisco Martínez: “La Universidad nos formó para resolver problemas difíciles, herramientas muy útiles a la hora de emprender”

El exalumno de la carrera de Ingeniería Civil Electrónica titulado el año 2008 -junto con su socio Manuel Mata- crearon la empresa Antü Energía, Startup en soluciones innovadoras de energía verde basadas en baterías de litio. 

Francisco Martinez (web) (1)Dicho emprendimiento fue ganador de StartupCiencia, TECLA y el 3IE de la Universidad Técnica Federico Santa María, y el pasado año desarrollaron un spin-off denominado MOVIA basado en soluciones digitales para electromovilidad y premiado por StartupChile Seed G23. 

 ¿Cómo nace está espléndida idea de llevar a cabo una empresa que entrega soluciones de respaldo energético para dispositivos y equipos eléctricos, y cuál es su sello diferenciador en el mercado? 

“La idea del respaldo de energía con baterías de litio la veníamos masticando hace un tiempo junto con mi socio Manuel, y no encontrábamos un nicho. Todo cambió con los grandes apagones eléctricos de 2017. La problemática del respaldo de energía eléctrica hasta ese momento no era tema en la mayoría de las personas, y luego de los apagones vimos un boom en conciencia de que el suministro constante de energía eléctrica era imprescindible para nuestro actual estilo de vida, e incluso de vida o muerte para una parte de la sociedad, los electrodependientes. Esto nos cambió la forma de ver el problema, ya que comprendimos que el respaldo de energía no era un “chiche”, sino que era crítico y una problemática real que había que resolver no solo de manera efectiva, sino que también limpia. Con esto en mente fundamos Antü energía, una empresa comprometida con la sustentabilidad y la innovación, que entrega soluciones amigables con el medio ambiente, con las personas, y eficientes en el uso de la energía”. 

 

¿Qué productos ofrece Antü Energía y quiénes son sus principales clientes? 

“Antü energía ofrece productos de respaldo de energía con baterías de litio desde pequeña escala, una “caja de chocolates”, hasta sistemas híbridos de generación solar y respaldo trifásicos on-grid para edificios. Nuestro producto principal hoy en día es el de tamaño intermedio, una batería con capacidad de 1 KWh y salida en 220V sinusoidal pura, que tiene el tamaño de un maletín y un peso de 10 Kg. Esta versatilidad permite que requiera muy poco espacio y sea transportable por solo una persona, lo que es muy valorado por nuestros clientes. Destaco a la empresa Chilquinta que apostó por nosotros y hemos tenido una excelente relación con ellos ya entregándoles más de 500 de estos maletines, que los utilizan para el respaldo de personas electrodependientes y para tareas de mantenimiento en terreno”. 

  

¿Cuál es la ventaja de sus soluciones de respaldo por sobre las tradicionales? 

“Las baterías de litio han experimentado una rápida disminución de sus costos en los últimos años, principalmente impulsadas por los vehículos eléctricos. Esta tendencia ha permitido que hoy sea factible cambiar fuentes de generación fósiles, como los motores a combustión de los autos, por sus alternativas eléctricas. Antü energía está haciendo lo suyo con los generadores diésel, o también llamados grupos electrógenos. Estos eran la única forma de respaldar energía en casos de corte de luz o para lugares que no tienen acceso a energía eléctrica. Hoy con baterías puedes hacer lo mismo, pero con una gran diferencia, sin ruidos ni gases. Esto marca una tremenda diferencia para un electrodependiente o un trabajador, ya que no está expuesto al estrés del ruido ni a los riesgos de asfixia por gases”. 

 

¿En qué consiste el spin-off MOVIA y cómo fue la experiencia de ser premiado por StartupChile Seed G23? 

“De nuestro trabajo con baterías a menudo nos preguntaban si hacíamos conversiones a vehículos eléctricos, e incluso hicimos una, pero en una ocasión un cliente nos preguntó si podíamos ayudarlo con un camión eléctrico que estaban probando para sus operaciones, lo que nos interesó bastante ya que un vehículo eléctrico de fábrica es muy distinto a uno convertido. Para nuestra sorpresa, vimos que este camión eléctrico era básicamente una gran batería con computadores y ruedas, muy pocas partes mecánicas y muchos sensores. Nuestro primer intento fue medir con equipos de instrumentación algunas variables como la corriente, pero al poco andar vimos que había una mejor forma de hacerlo, “hackear” el camión, en el buen sentido. Los vehículos eléctricos modernos tienen sofisticados sistemas de medición incorporados que generan datos muy valiosos para la evaluación, gestión y mantenimiento de estos. Esta fue la oportunidad que vimos, soluciones digitales para vehículos eléctricos. Y debido a que es tan distinto al negocio de “fierros” de las baterías, decidimos lanzarnos y generar un spinoff, que comenzó solo con un producto mínimo viable en Excel. Hoy MOVIA es un actor relevante en la evaluación, gestión y monitoreo de flotas eléctricas, tenemos una solución completa con hardware para la telemetría en vehículos eléctricos y una plataforma en la nube. Startupchile creyó en nosotros y nos ayudó a escalar el negocio, que esperamos prontamente hacer crecer en Latinoamérica”. 

 

Por último, como sansano emprendedor ¿qué mecanismos uno debe poseer a la hora de emprender y cómo se puede lidiar con eventuales riesgos que uno debe enfrentar en este camino? 

“Lo escuchaba de varios emprendedores, y ahora también lo puedo decir con propiedad. Emprender no es fácil, no hay receta, y la única forma es jugársela, hacer camino al andar. Esto no es necesariamente malo, como sansanos la Universidad nos formó para resolver problemas difíciles, herramientas muy útiles a la hora de emprender. El aguante y la tolerancia a la frustración son muy necesarias en el llamado “valle de la muerte” de los emprendimientos, donde todo son números rojos y no eres capaz de ver la luz, pero esa fuerza sansana para sobrepasar los retos y seguir adelante te permite caer y levantar más fuerte, más sabio, y mejor preparado para el siguiente desafío. Pero creo que también hay que ser estratégico, y hay un consejo “de libro” que destaco a la hora de emprender. Si bien puede resultar contraintuitivo, esto es clave: Fallen mucho, rápido y barato; arriésguense, equivóquense, aprendan de sus errores, conecten y compartan sus idea con otras personas, ojalá lo más distinta a ustedes, y sean humildes para pedir ayuda, se sorprenderán de los muchos que estamos disponibles para tender una mano y ayudar a nuevos emprendedores. Pueden partir este consejo contactando a la red de mentores del 3IE USM o conectar a mi LinkedIn, feliz de conversar”.